La guerra desatada en Ucrania por la invasión rusa ya ha elevado el precio de la mayoría de commodities. Por un lado, el alza del petróleo y trigo añadirá presiones a la inflación local, mientras que el alza de metales de exportación podría dar un nuevo impulso a la actividad minera.
Por SEMANA económica
8 de marzo de 2022
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Por José Fernández, Walter Noceda y Luciana Flores
Economía
La guerra en Ucrania supone un nuevo shock de oferta que incrementará aun más la inflación a nivel internacional y local. Por otro lado, eleva el riesgo de una desaceleración de la economía mundial en el mediano plazo, lo cual moderaría el ritmo de subidas de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).
El alza en el precio del petróleo, así como de insumos alimenticios como el trigo (ver gráfico) en respuesta a las restricciones de oferta desde Ucrania y Rusia, generarán presiones al alza en la inflación local, retrasando la convergencia al rango meta del BCR (1%-3%).
“La inflación alta va a permanecer más tiempo de lo que consideramos hace un par de semanas”, dice Diego Camacho, economista internacional de Credicorp Capital. Si el barril de crudo se mantiene arriba de US$100 en lo que resta del año, la inflación en el Perú se acercaría a 5%, según Scotiabank.
La alta inflación puede ocasionar una desaceleración de la economía global al reducir el poder de compra de los agentes económicos, coinciden las fuentes. Dado que la Fed tiene el mandato dual de mantener baja la inflación y lograr el máximo empleo, esto llevaría a que sea menos agresiva en la subida de tasas. Hasta la semana pasada, el mercado anticipaba hasta ocho subidas de manera consecutiva; ese promedio pasó a entre cuatro y cinco, comenta Camacho.
Por otro lado, la alta cotización de metales como el cobre será favorable para el tipo de cambio. La subida en el precio de las exportaciones se verá reflejada en un flujo de dólares importante, dice José Martínez, vicepresidente ejecutivo de inversiones de Rimac. “La tendencia natural del tipo de cambio es a acercarse a S/3.70-S/3.65, pero eso se puede alterar si se intensifica la inestabilidad política del país”, finaliza.
Canasta básica
El conflicto bélico está generando aumentos en diversos commodities, sobre todo aquellos que Rusia y Ucrania poseen como el petróleo o el trigo. “Rusia y Ucrania son uno de los cuatro mayores productores de trigo a nivel mundial. Con las restricciones que le imponen a Rusia va a escasear el trigo por lo que va a aumentar su precio”, comenta Martín Saldaña, CEO de Unión. El precio del bushel de trigo alcanzó el viernes 4 de marzo los US$12.09, su máximo nivel en 14 años. Esto hará que productos como el pan, galletas o pastas se encarezcan, según las fuentes consultadas. Por su parte, el incremento del maíz tendría presiones sobre el precio del pollo.
El precio de los commodities relacionados a bienes de consumo ya venían al alza y se esperaban que se estabilicen en el 2S22, pero las proyecciones han cambiado luego del inicio de la guerra. “El alza de precios se ha vuelto más agresiva y esto hace pensar que el problema de altos precios e inflación ya no se empiece a normalizar en la segunda parte de este año, sino a fin de año o inicios del 2023”, proyecta Marco Contreras, head of research de Kallpa SAB.
Otro de los principales commodities afectados es el petróleo; el precio del barril Brent sigue por encima de los US$100. Esto podría impactar en el precio de los fletes. “El precio del petróleo se ha disparado y eso causa un impacto directo en el flete, pero no es que el efecto se vea tan rápido, se podría ver dentro de uno o dos meses”, explica Xavier Morantes, gerente de facilitación de comercio de Comex Perú.
Minería
Los precios de los principales metales han experimentado significativos incrementos desde el inicio del conflicto, lo cual beneficiará los ingresos de las mineras peruanas, principalmente aquellas que producen zinc, hierro, estaño y cobre. Sin embargo, el alza en el precio del petróleo golpeará la estructura de costos del sector, pues la energía representa alrededor del 30% de los costos totales de las empresas mineras, sostiene Augusto Cauti, exviceministro de minas.
Un escalamiento del conflicto tendría efectos mixtos: los metales relacionados a la industria armamentística —zinc, estaño, hierro— se valorizarían aun más, mientras que el cobre se mantendrá en niveles altos.
En tanto, los precios del oro y la plata no se están viendo tan beneficiados como se esperaría. Al ser activos refugio, en tiempos de incertidumbre suelen verse incrementos en la demanda. Sin embargo, “estamos viendo que en general los inversionistas están optando por activos un poco más riesgosos que el oro, que está perdiendo peso en los portafolios. Con la plata somos más optimistas, pues su uso está creciendo en la industria de energías renovables”, explica Federico Gay, analista senior de minería de Refinitiv.
Si bien el efecto precio se verá amortizado por el alza en costos, en neto la coyuntura internacional beneficia al sector minero peruano. Rusia representa el 9.2% de la producción de oro mundial y “muchas refinerías de cobre y zinc han tenido que cerrar en Europa por los altos costos del petróleo”, agrega Anthony Hawkins, analista de minería en Kallpa SAB. Un escalamiento del conflicto aumentaría el atractivo de Latinoamérica como receptor de inversiones mineras, pues las inversiones en Europa del Este y Asia serían muy riesgosas.